miércoles, 18 de mayo de 2011

200.000 visitas



Mi web, shotokankaratedo.es, alcanzó 100.000 visitas en junio del año pasado, y 150.000 a finales de noviembre. Los pronósticos se han ido cumpliendo día a día, y hoy alcanza las 200.000 visitas, en menos de un año desde las primeras 100.000.

Con page rank 3 y más de 250 visitas al día, creo que la página ya goza de cierta presencia en el ámbito de las webs de Karate en castellano (Aunque en Facebook sólo tiene 255 "likes"...). Sin embargo, el objetivo nunca ha sido la "popularidad", sino simplemente tener un espacio en el que volcar mi estudio personal del Karate, y compartirlo, por si a otros aficionados del Karate les puede servir de ayuda y/o resultar interesante.

Ya hay muchas secciones bastante completas, y cantidad de artículos de considerable calidad (y lo puedo decir porque no son míos, jejeje). Seguiré trabajando e intentando mantener el ritmo, pero de todos modos creo que los visitantes ya deberían poder encontrar bastante material de su interés, o por lo menos las ideas fundamentales y referencias para seguir profundizando y ampliando la información que les interese en cada caso.

Gracias a todos los amigos y compañeros que me ayudan con sus amables palabras de ánimo y apoyo.

Víctor López Bondía
shotokankaratedo.es

jueves, 12 de mayo de 2011

Kata y perfección técnica




Muchos serán reacios a admitir que la anterior ejecución de kata es sencillamente "perfecta", porque se trata tan sólo de un niño que no tendrá más de 11 ó 12 años, pero lo cierto es que los adultos no pueden hacerlo técnicamente mejor, y no lo hacen mejor, ni siquiera los campeones del mundo o los instructores de más alto grado.

Viendo a ese niño no parece tan difícil, y estoy seguro de que para él no resulta muy difícil porque, entre otras cosas, a esa edad tiene el cuerpo y las cualidades perfectas para poder hacerlo como lo hace. Sin dejar de reconocer el mérito del chaval, para mí personalmente lo que hace no es nada sorprendente... Si una niña de 13 años puede ir a las Olimpiadas en gimnasia y demostrar toda clase de volteretas, acrobacias y piruetas imposibles, no es de extrañar que otro niño pueda realizar perfectamente un kata de Karate, donde los movimientos, por mucho que queramos ensalzarlos o complicarlos, son fundamentalmente simples.

La competición de kata sólo es gimnasia de suelo. Y no lo digo despectivamente, sino intentando ser claro, y sobre todo objetivo. Lo que se pretende es demostrar con el cuerpo, y con vistosidad y elegancia, capacidades físicas como coordinación, agilidad, equilibrio, velocidad... la única diferencia con la gimnasia o con la danza está en el uniforme y en que los movimientos de la competición de kata provienen de las técnicas de Karate. Por eso, yo no le veo mucho futuro a la competición, y menos de cara al público en general, ya que sólo la pueden llegar a "entender" y apreciar los practicantes de Karate. Fuera del ámbito del Karate... Nada, no hay color, la mejor "representación" de kata no puede estar a la altura de una rutina gimnástica o de un baile, ya que se queda totalmente atrás en cuanto a espectacularidad y fluidez. Y esto es absolutamente lógico y normal, porque "de donde no hay, no se puede sacar", y las secuencias y movimientos de los katas, por mucho que se quiera y se esté dispuesto a alterarlos y desvirtuarlos, son maleables sólo hasta cierto punto, la materia prima no es la adecuada, simplemente no están ideados para ser vistosos y mucho menos espectaculares, ni siquiera elegantes o bonitos. Los katas no fueron creados para ser exhibidos e impresionar a la audiencia.

A pesar de las actualmente numerosas restricciones autoimpuestas, y algunas veces incluso absurdas, los movimientos de Karate son de naturaleza simple. El objetivo, llegar a ser capaz de utilizar con éxito cada técnica, requiere mucha práctica y dedicación, pero el movimiento en sí es y debe ser simple.

La mayor parte del Karate actual está excesivamente (o totalmente) centrado en la técnica, y se ha perdido de vista el objetivo. La técnica en sí misma, la "técnica correcta", pasa a ser el objetivo, y "técnica correcta" no es necesariamente la que mejor funciona, sino la que se ajusta a los superficiales criterios imperantes, basados en la estética, ya que se juzga la apariencia de los movimientos, y no su posible funcionalidad, la cual se presupone o directamente se ignora. Claro, el principal problema de esto es que se está haciendo un "Karate" que no es lo que se supone que es: marcial, ni sirve para lo que se supone que sirve: defensa personal.

Cuando el único objetivo es la técnica, ¿qué le dices a un niño como el del vídeo?, ¿cómo le sigues enseñando??, ¿te queda algo que enseñarle???, ¿hay algo que corregirle????, ¿cómo le ayudas a seguir mejorando?????, ¿queda algo que mejorar??????
Sin necesidad de alcanzar la perfección, una vez la técnica es aceptablemente correcta o todo el mundo sabe de sobra cómo debería ser la técnica considerada correcta, la única "enseñanza" que encuentras es "más fuerte, más rápido"... No hay maestros, sólo instructores, y a partir de cierto punto ya no aprendes, simplemente sigues entrenando para alcanzar o conservar la anhelada técnica correcta... Puede que algún día lo consigas; puede que no; en cualquier caso, ¿para qué sirve?


Víctor López Bondía
shotokankaratedo.es

domingo, 1 de mayo de 2011

Clase con Jean-Pierre Lavorato




Ayer asistí, junto a dos de mis mejores amigos y compañeros de Karate de toda la vida, a una clase de Shotokan con Jean-Pierre Lavorato.
Ya había asistido a varios cursos con este maestro en 2009, y aunque esta vez no he podido realizar el curso completo, disfruté entrenando en la clase del sábado por la tarde.

El Maestro Lavorato conserva excelente técnica y condiciones físicas, lo cual es incluso más destacable si tenemos en cuenta que ya se aproxima a los 70 años de edad. Verle trabajar motiva e inspira, cosa que estoy comprobando es cada vez más difícil de encontrar en los cursos de estos días, en los que los "maestros", no sólo no enseñan sino que tampoco pueden demostrar mucho porque sus avanzadas edades ya no se lo permiten.

Jean-Pierre Lavorato fue alumno de Kase Sensei, y su Shotokan sigue en esa línea. Para mí personalmente, ya hace algún tiempo que el Shotokan no ofrece todas las respuestas, pero por supuesto me sigue gustando, y el Shotokan del Maestro Kase primero, y de Jean-Pierre Lavorato después, me parece uno de los mejores enfoques de Shotokan que se pueden encontrar hoy en día. Como saben aquellos que me conocen y que siguen este blog, soy bastante crítico con el Shotokan (siempre intentando que las críticas sean constructivas y sirvan para mejorar), así que en esta ocasión me alegro de poder hablar más "en positivo" y recomendar a un Maestro de Shotokan, cosa que lamentablemente no suele ser lo habitual, porque la gran mayoría siguen anclados en el rígido sistema establecido por la JKA en los años 1950s.

Una persona acostumbrada al típico Shotokan, lo que se encuentra en un curso con el Maestro Lavorato es un kihon más interesante, utilizando fudo-dachi como posición principal, y estudiando diferentes desplazamientos y formas de cambiar de dirección, buscando ángulos, a diferencia de los típicos y eternos pasos básicos de "alante y atrás".
Otra característica importante es un uso más explícito de ambas manos, es decir, la mano que normalmente se recogería junto al costado al ejecutar una técnica (hikite), en lugar de eso, se coloca directamente en kamae (guardia) preparada para la siguiente técnica. Desde el punto de vista del Shotokan, esto es una mejora, ya que una mano que "no hace nada" pasa a colocarse directamente en una posición mejor preparada para la siguiente técnica, con lo cual se gana tiempo y la secuencia de técnicas de contraataque es más fluida. Sin embargo, también hay que decir que este planteamiento parte de ignorar la verdadera función del hikite, así que desde el punto de vista del Karate (como el arte marcial de defensa personal que la inmensa mayoría pensamos que es, o debería ser) sigue siendo un planteamiento "defectuoso". Al fin y al cabo, una mano en kamae sigue siendo una mano que no está haciendo nada, sólo está preparada, y en el Karate, llamémosle "clásico" (porque "tradicional" conduce a confusión), eso es un lujo que mejor no te permites. Pero repito que desde el punto de vista del Shotokan es una mejora y permite empezar a tomar consciencia del necesario uso explícito de ambas manos.

En el trabajo por parejas (que aquí tiene más peso que en el Shotokan habitual, lo cual es otro punto positivo) se pone en práctica el trabajo desarrollado en el kihon individual, y aparecen los interesantes conceptos de hente (parar y contraatacar con la misma mano), o-waza/ko-waza (técnicas grandes y pequeñas), etc., que aunque el Maestro Lavorato no suele explicarlos tanto como solía hacerlo el Maestro Kase, están ahí y por descontado siguen siendo igual de válidos.
De nuevo, es un Shotokan mejorado, y donde el típico Shotokan se queda en "parada → golpe", este Shotokan es "parada → golpe-golpe-golpe-golpe...", en el que el contraataque es una sucesión de técnicas sin tregua hasta asegurar que se acaba con el adversario. (En este punto se me ocurre que debería considerarse el "uso práctico del hikite", ya que un adversario no se quedará esperando la lluvia de golpes).
Desde el punto del vista del Karate "original", el problema es que sigue siendo un sistema basado casi exclusivamente en paradas y golpes, pero sobre todo que los ataques son embestidas con perfectas técnicas de Karate desde distancia larga, que independientemente de lo fuertes que sean, no se corresponden con el tipo de ataques de violencia real para los cuales las técnicas de Karate fueron diseñadas originalmente.
Entonces, como ejercicio de Shotokan o Karate moderno, este tipo de trabajo por parejas me parece bastante adecuado, y permite trabajar aspectos que también son importantes y necesarios, pero no hay que confundir ejercicios de kumite de Karate con defensa personal: en la calle nunca te atacará nadie con un gyaku-zuki perfectamente rectilíneo, desde dos metros de distancia, y desplazando en tsugi-ashi; y las paradas limpias y con un solo brazo que parece que funcionan tan bien contra los (conocidos) ataques de Karate de un compañero, es más que probable que no funcionen "del todo bien" en el mundo real.

En esta ocasión no he tenido la oportunidad de asistir a una clase de kata y bunkai, pero sí la tuve en cursos anteriores, así que creo que puedo hacerme una idea de cómo es ese trabajo. Lamentablemente, el kata no recibe toda la atención que sería necesaria, ni se entiende correctamente, pero esto es un rasgo común en todo el Karate moderno... En este sentido, conviene seguir buscando...

En definitiva, Jean-Pierre Lavorato hace buen Shotokan, así que creo que a todo aquel a quien le guste el Shotokan, le gustaría asistir a sus cursos. Como he comentado recientemente, yo estoy ya casi "retirado" de los cursos de Shotokan, porque estoy harto de cursos que no aportan absolutamente nada y que ni siquiera son buenas clases de Karate, pero es muy probable que siga asistiendo a los cursos de Jean-Pierre Lavorato siempre que pueda, porque aunque lógicamente ese trabajo ya no resulta tan novedoso una vez estás familiarizado con él, sencillamente me gusta y quiero que siga formando parte de mi Karate particular. Además, afortunadamente lo traen a Valencia, con lo cual me resulta muy cómodo un curso que puedo hacer al lado de casa.


Víctor López Bondía
shotokankaratedo.es

jueves, 21 de abril de 2011

Curso de Kanazawa y Murakami




Durante los días 16 y 17 de abril de 2011, asistí al curso de Hirokazu Kanazawa y Manabu Murakami en Madrid.

Como ya adelanté en la entrada de hace un mes, ya no tengo mucha fe en los cursos de Shotokan, y a este curso asistí fundamentalmente para no perder la oportunidad de poder decir "vi a Kanazawa"...
"Objetivo cumplido": vi a Kanazawa; pero tal y como me temía, encontré un típico curso de Shotokan, y NO aprendí absolutamente nada.

El curso no me gustó. Y no es que fuera un mal curso, las clases estaban bien estructuradas, pero sencillamente no tuvo nada de especial, y sinceramente, yo ya no estoy por la labor de seguir perdiendo tiempo y dinero con lo mismo de siempre...
No me explico cómo hay gente que incluso viaja desde el extranjero para hacer este tipo de cursos.
El Karate lleva ya en Europa más de 40 años, con un poco de suerte uno de estos días la gente empezará a darse cuenta de que no es en absoluto necesario traer a "grandes maestros" (o a "no tan grandes", pero japoneses) para que "enseñen" (dirijan un par de clases) como lo podría hacer cualquiera.

La clase del sábado la dirigió Kanazawa. La del domingo, Murakami. Pero ambas siguieron la misma estructura: kihon; un poco de "kumite", que en realidad es "kihon con compañero"; y kata, es decir, "kihon preestablecido" con pocas explicaciones, y si había alguna referencia a la posible aplicación de algún movimiento, era a la típica aplicación "obvia", que al contrario de lo que se piensa en Shotokan, no es la única, y tampoco suele ser la mejor posibilidad.

Para la organización, lo más importante era que los asistentes formaran en filas pares y perfectamente rectas.

La primera clase, la del sábado, comenzó con el calentamiento dirigido por Murakami. Ahí pude ver a Kanazawa Sensei siguiendo todos los ejercicios y realizándolos con bastante soltura y flexibilidad para un hombre de su edad. Lamentablemente, eso fue lo más destacable que le vi hacer en todo el curso.

Tras el calentamiento, Kanazawa Sensei asumió el control y empezamos a hacer tsuki, primero en dos tiempos, y luego ya todo seguido, para inmediatamente seguir con el resto del kihon. Vamos, como en cualquier otro curso o clase de Karate... Nada que destacar, el típico kihon: pasos hacia arriba... pasos hacia abajo... adelante... atrás...

Luego, "kihon de kumite", que es lo mismo que el kihon, pero con la posición más alta, y el kamae, en lugar de gedan barai, es la guardia con los dos brazos al frente.
Un par de combinaciones repetidas unas cuantas veces al aire, para luego pasar a hacerlas con compañero: "kumite", o lo que yo calificaría más bien de "ejercicio preestablecido de intercambio sincronizado de técnicas". Y lo típico: distancia excesivamente larga, técnicas que ni siquiera apuntan al objetivo... Un trabajo de coordinación que por supuesto no tiene nada que ver con la defensa personal, pero es que tampoco sirve para el combate de Karate, y por eso cuando llega la hora del combate, todo el kihon se desvanece, y ni posiciones, ni paradas, ni nada de nada...

Después de un pequeño intermedio, pasamos a kata. Hicimos Bassai Dai y Jion, y las escasas y escuetas explicaciones se basaron en destacar las diferencias entre SKI y JKA. Como suele ocurrir, más que enseñar kata, era enseñar "cómo lo hacemos nosotros".
Hicimos un par de veces el kata en grupo, y después lo demostraba Murakami mientras Kanazawa Sensei contaba.

Si había alguna referencia a la posible aplicación de un movimiento, era a la habitual "aplicación básica" de parada o golpe, así que cuando se dio la oportunidad de realizar preguntas, no me sentí motivado a preguntar nada, porque ya me imaginaba el tipo de respuesta (insatisfactoria) que iba a recibir. De haber preguntado algo, habría preguntado sobre la aplicación de algún movimiento en concreto, pero creo que me habrían mirado con cara rara pensando "¿por qué preguntas eso?, eso lo sabe todo el mundo, ¿acaso no es evidente? Cada técnica es, o bien un ataque, o una parada ante oi-zuki"... lo de siempre. Mi amigo "Tenshi" formuló la pregunta más interesante cuando preguntó si la patada de Bassai Dai es fumikomi o fumikiri, es decir, si es patada (cortante, fumikiri) o más bien pisotón aplastando (fumikomi)... La respuesta de Kanazawa Sensei tras unos segundos de duda fue: "es a la rodilla". Vamos, que no aclaró absolutamente nada.

Cuando fue el turno de Jion la gente preguntó más cosas, como por ejemplo "¿Qué significa Jion?"... Es queeee... Me voy a contener, pero sí que diré que más valdría que la gente se molestara en buscar y estudiar por su cuenta, aunque sólo fuera un poco, y así, a un 10ºDan se le podrían plantear cuestiones realmente interesantes, y no preguntas que puede responder cualquiera, y seguramente mejor que los propios maestros japoneses, cuya respuesta fue (que Jion es) "Paz... Amor...", de lo que se deduce que seguramente fue un kata desarrollado por los hippies... (Si lo llega a decir Kanazawa, seguro que hay alguien que se lo cree).
Otra pregunta fue si los teishos de Jion son directos o circulares... Tampoco se sacó mucho en claro, excepto que no son directos en línea recta hacia el frente, y el siguiente comentario de la persona que había preguntado fue "pero hay maestros que dicen que sí que son directos hacia el frente!!??...".
Siempre igual... "no hay esperanza en Shotokan"... La gente sigue buscando una única verdad absoluta, y pretenden que la proporcione el maestro japonés... y cuando los maestros japoneses "se contradicen" en el más insignificante detalle, pues ya está el lío montado... Como si el Karate fuese algo totalmente rígido e inalterable, y todo el mundo tuviese que hacerlo exacta y milimétricamente igual.
Todo menos pensar: "¿qué puede ser esta técnica?, ¿para qué puede servir?, ¿cómo la podría utilizar???" Pero no, lo importante es "cómo se hace", o cómo dice éste o aquel maestro que debería hacerse. Como si sólo hubiera una única posibilidad "correcta", y cualquier otra "está mal"...
Una vez más, se hace evidente que en Shotokan de lo que se trata es de "cómo hacerlo", en lugar de "por qué hacerlo" y "cómo usarlo".

Por enésima vez: Lo importante NO es la forma, sino la aplicación. La aplicación determina la forma. La forma correcta no es la que dictamine una determinada persona, organización o tendencia, sino la que te permite aplicar la técnica con eficacia. Y no todo son golpes o paradas!!

Si los movimientos están desvinculados de su aplicación práctica, me da igual que alguien me diga que son de una determinada manera, o de otra... Sólo son movimientos sin función ni significado, así que, me da igual hacerlos de un modo, que de otro.

"¿Cómo es?", "¿cómo es?", "¿cómo es?"... Kanazawa no te va a decir "cómo es"... Te va a decir su opinión, que ni es la única, ni tiene por qué ser la mejor, ni mucho menos la "verdadera". Piensa en lo que sería una aplicación válida de la técnica, y la aplicación te dirá "cómo es". ¿De qué te sirve que Kanazawa te diga "es así"?? Vendrá otro que te dirá "es asá"... Y tienes dos opciones: marearte intentando seguir las explicaciones de unos y otros, sin llegar nunca a saber ni entender realmente lo que estás haciendo; o, en base a lo que aprendes, y tu propia experiencia, intentar buscar y encontrar un sentido a la técnica que sea válido para ti mismo, y ejecutarla en consecuencia.
Bueno, también hay una tercera opción, que es la escogida por muchos, y es no complicarse la vida y limitarse a seguir el camino marcado por un determinado maestro... Eso es bastante cómodo, pero en última instancia conduce a la desilusión y al desengaño, y cuando el maestro desaparece, no es de extrañar que no deje nada tras de sí, sólo un montón de gente confundida y perdida, malas copias, imitadores que ya no tienen a quién imitar.

En resumen: Las enseñanzas más destacadas de Kanazawa Sensei, o aquello en lo que hizo más hincapié, fue la forma de ponerse en yoi y de adoptar el kamae del kata, es decir, qué pierna se mueve (si la derecha o la izquierda), cómo se cruzan los brazos (cuál va por arriba y cuál va por abajo)...
No me pidáis que lo explique en detalle, porque no presté atención. Y sinceramente, todo eso me da igual, no son más que detalles sin importancia, poner reglas donde no las hay, "pintarle patas a la serpiente", manías de los japoneses, cuya cultura y sociedad fomenta que todo el mundo haga exactamente lo mismo, y de la misma manera, todo medido al milímetro.
Es increíble que se preste atención a todo eso cuando se está obviando todo lo demás, lo que realmente importa. Parece mentira que lo importante sea explicar cómo ponerse en yoi cuando no se está explicando el kata.

A la mañana siguiente, la clase del domingo fue dirigida en su totalidad por Murakami. Kanazawa Sensei no hizo nada aparte de pasearse por allí, y sólo dijo "Oss" en el saludo, y "Gracias" al final.
A mí me da la sensación de que Kanazawa Sensei ya está retirado, y su principal objetivo ahora mismo (y quizá el único) es mostrar y dar a entender a todo el mundo que delega en su alumno Murakami. Y bueno, ahí sí que hay una lección de la que podrían aprender algunos profesores...

La clase fue más de lo mismo:

Empezamos con kihon, sin nada que destacar aparte de que en un determinado momento, y como suele ser habitual, se requería hacer las combinaciones lo más rápido posible... A mí personalmente ya no me apetece trabajar así, porque para hacer las técnicas tan seguidas y a la velocidad desproporcionada que se pretende conseguir, hay que desvirtuarlas totalmente y romper con todos los elementos que estás intentando conseguir a un ritmo más pausado. Para mí eso ya no tiene sentido, a ese ritmo es todavía menos Karate, y más "aerobic en karategi" si cabe. Claro que hay que intentar ser rápido y explosivo, pero en su justa medida. ¿De qué sirve tanta velocidad si tienes que sacrificar todo lo demás y el único objetivo es volver al sitio o acabar lo antes posible? Como comenta Charles Goodin en la última entrada de su blog, rápido es demasiado rápido cuando vas a un ritmo en el que no serías capaz de aplicar las técnicas. Pero claro, como en Shotokan no se entrena para aplicar las técnicas...

Luego "kumite", más ejercicios de sincronización por parejas en los que en un momento dado incluso había que hacer un cambio de piernas simultáneo en el sitio (kirikaeshi) sin ningún sentido, y total para acabar en la misma posición que estabas... Totalmente absurdo.
Después ataques donde lo más importante era recoger el puño... Algunos seguro que incluso pensarán que eso era un curso de Karate "tradicional", porque el instructor era japonés, alumno de Kanazawa, o cualquier otro motivo... Pero lo cierto es que evidentemente eso era un ejercicio destinado a marcar con rapidez (competición) y no a golpear con contundencia (defensa personal / tradicional).

En la parte de kata se repasaron los 5 Heian y Tekki Shodan, sin muchas explicaciones, sólo los detalles propios de SKI para determinados movimientos. La explicación de Tekki Shodan fue: "En Tekki lo más importante es la posición, pero después, lo segundo más importante es la cara (la mirada)"... En ese momento sí que me habría gustado preguntar "¿por qué?", o la aplicación de algún movimiento, pero el domingo no hubo preguntas, se repasaron los katas y punto.

Total, que así se desarrolló el curso, y yo no sé lo que sacarían del mismo cada uno de los allí presentes, pero yo no aprendí nada, lo cual ya no me sorprende, y de hecho era lo que me esperaba, porque los cursos de Shotokan, en general, son todos exactamente iguales. Pero bueno, al parecer la gente sigue pensando que hace falta traer a altos grados japoneses para que dirijan entrenamientos multitudinarios como podría hacerlo cualquier cinturón marrón. Y como esto es lo que enseña el "gran maestro X", 9º ó 10ºDan, pues esto es el verdadero Karate, y no hay más...

Pues nada, si el futuro del Shotokan está en manos de esos "grandes maestros" que ya no enseñan nada, y de todos esos alumnos que les siguen ciegamente, definitivamente no hay esperanza para el Shotokan.
De los cuatro famosos instructores JKA que trajeron el Shotokan a Europa en los años 60 (Kase, Kanazawa, Enoeda y Shirai), he conocido a tres, y salvo Kase Sensei (q.e.p.d.), Shirai y Kanazawa me han demostrado que ya no tienen nada que aportar; y si lo tienen, desde luego no parecen estar por la labor, y no lo aportan, así que, es lo mismo.
Kanazawa supuestamente hace otro Shotokan, "no tan rígido", "mas ríco", con algún que otro kata de otros estilos..... Nada, nada de nada. A la hora de la verdad, Shotokan y punto, Shotokan JKA con algunas pequeñas diferencias en los katas, diferencias que se siguen justificando en base a la técnica o a la aplicación "básica".

Yo personalmente, a cursos de este tipo procuraré no volver, porque a mí ya no me merece la pena, y ya no me apetece. Para hacer eso, puedo hacerlo solo en casa o en cualquier sitio (y de hecho es lo que hago), sin necesidad de hacer el sacrificio de viajar y (mal)gastar tiempo y dinero.




Víctor López Bondía
shotokankaratedo.es

jueves, 7 de abril de 2011

"El estilo de Karate: la calle donde vivo"

Artículo de Salvador Herráiz que extraigo de una entrada del blog de mi amigo Juan Beltrán:


<< Quiero explicar algo que me parece importante respecto a la existencia de los estilos de Karate. Existen decenas de estilos, unos más importantes que otros y unos más difundidos que otros. Ciertamente los cuatro más importantes en implantación mundial son Shotokan, Shito Ryu, Wado Ryu y Goju Ryu. Son millones de seguidores en el mundo lo que tienen cualquiera de ellos. Luego hay muchos otros igualmente respetables, por supuesto, pero menos conocidos. Todos son Karate perfectamente establecido y organizado. Pero el excesivo enfoque en un estilo, sin mirar más que a su centro puede tener un desacierto. A veces puede producirse un encarcelamiento en el propio estilo si no se sabe entender su importancia y sus límites. Los practicantes de Karate pertenecemos a un estilo de Karate. Así es y así debe ser, no habiendo otro remedio y siendo además bueno. El estilo de Karate es como nuestro domicilio, la calle donde vivimos, donde regresamos cada noche, donde figura nuestra residencia, donde se nos puede encontrar, donde nos sentimos en casa y seguros, sabiendo donde está cada cosa y lo que se debe y no se debe hacer, donde se puede aparcar y donde no,... No se puede vivir en una ciudad sin hacerlo en alguna de sus calles. Por igual no se puede hacer Karate sin pertenecer a un estilo. Pero si nos cerrásemos y no saliésemos de nuestra casa y nuestra calle estaríamos perdiendo la posibilidad de disfrutar de muchas otras cosas buenas e interesantes para nosotros que hay en otras muchas calles de nuestra ciudad (museos, cines, restaurantes,...). Creo que en el tema de los estilos de Karate pasa lo mismo. Aunque sigamos una determinada linea técnica (el estilo al que pertenecemos) no debemos dejar por ello de conocer cosas buenas, interesantes y complementarias que puede haber (y de hecho lo hay) en otros estilos. A este respecto es vital, por supuesto, que el profesor piense así y las enseñe, aunque solo sean algunas e influenciadas por las características del estilo al que pertenecemos. No es que se tenga veinte profesores, ni diez, ni cinco (pues es materialmente imposible además de que se perdería toda identidad y se incumplirían los principales valores del Karate que son la lealtad y fidelidad), sino que el profesor se preocupe de enseñar y practicar algunas técnicas interesantes y complementarias aunque no pertenezcan a su estilo. Es labor del profesor, una vez más, no cerrarse hacia el interior de su estilo y conocer algunas cosas de otros, interesante para él y necesario para poder enseñarlo. El Karate y su enseñanza así se verán enriquecidos, aunque no pierdas de vista tu lugar, tu casa, ... >>



Estoy completamente de acuerdo con la intención del artículo: hay que mantener una mentalidad abierta respecto a "otros estilos", que por supuesto, también son KARATE, y se puede aprender mucho de ellos.

No obstante, creo que el artículo adolece justamente de lo que pretende poner en evidencia: "encarcelamiento en el propio estilo".

"Los practicantes de Karate pertenecemos a un estilo de Karate.
Así es y así debe ser, no habiendo otro remedio y siendo además bueno.
"

INCORRECTO. La mayoría de practicantes pertencen a lo que hoy en día se identifica como "estilo", pero no tiene por qué ser así, sí que hay otro remedio, y "pertenecer a un estilo" no es algo que pueda considerarse necesariamente "bueno", porque efectivamente es muy probable que tarde o temprano el estilo te limite y se interponga en tu progreso.

"No se puede hacer Karate sin pertenecer a un estilo." -> ROTUNDAMENTE EQUIVOCADO

No hay por qué pertenecer a un estilo. Como dijo Patrick McCarthy en Madrid en el curso de junio de 2010: "Hoy hay muchos estilos. Hace 50 años había pocos estilos. Hace 100 años no había ningún estilo!!". ¿Qué estilo de Karate hace McCarthy (probablemente el occidental que más lejos ha llegado en cuanto a conocimiento de Karate)? "NINGUNO". Los ha experimentado, entrenado, estudiado y conocido todos, y lógicamente su Karate es simple y naturalmente el resultado de toda esa experiencia.
¿Qué estilo hacía Matsumura?, ¿cuál era el estilo de Itosu?, ¿qué estilo practicaban Yabu, Hanashiro, Kyan, Motobu, etc., etc.?... No pertenecían a ningún estilo. Hacían KA-RA-TE, y aprendían de diferentes maestros.
¿Quién dice que hay que "pertenecer" a un estilo? Funakoshi opinaba lo contrario, y él mismo tuvo dos maestros, y entrenó con otros de forma ocasional. ¿Acaso Mabuni no aprendió tanto "Shuri-Te" como "Naha-Te", además de varios estilos de ju-jutsu y cualquier otro arte marcial que se presentara??
¿Quién dice que no se pueden hacer varios estilos? Se hacía entonces, y se puede hacer perfectamente ahora. Harry Cook entrena y enseña Shotokan y Goju-Ryu, y por supuesto está abierto a cualquier otro estilo, arte marcial, o persona que pueda aportarle algo con lo que enriquecer su práctica.

Y esa es ni más ni menos la verdadera tradición del Karate: estar abierto y dispuesto aprender y entrenar cualquier cosa que sea beneficiosa para tu propio Karate.

"El estilo de Karate es como nuestro domicilio"...

¿Y tenemos que vivir toda la vida en el mismo sitio?, un sitio que probablemente ni siquiera hayamos elegido nosotros mismos, y en el que puede que ni siquiera seamos completamente felices... ¿acaso no podemos cambiar de casa, de vecindario, de pueblo, de ciudad o incluso de país??, ¿no se pueden tener varias casas???

Siguiendo con el ejemplo del artículo, lo que se plantea es que "debes salir de casa a conocer todo lo interesante que hay por ahí fuera, pero al final del día debes volver 'a donde perteneces'...". Eso es el primer paso, pero yendo incluso más lejos, una mentalidad realmente abierta e ilimitada debería considerar la posibilidad de: "salgo de casa, veo lo que hay por ahí, y si lo que hay por ahí me gusta más que lo tengo, pues me quedo!". Si eres completamente feliz donde vives, pues estupendo, pero si no, ¿por qué no te puedes cambiar de casa?. Si te gusta "la playa y la montaña" (y te lo puedes permitir) ¿por qué no puedes tener varias casas, una casa en cada sitio, y disfrutar de ambas cosas?

¿Y cuál es el estilo al que "perteneces"?, ¿el primero en el que empezaste??
Yo empecé en Shotokan por 'capricho del destino', porque era el estilo que se hacía en el gimnasio que había a dos calles de mi casa, pero yo no elegí el estilo. Decidí hacer Karate, pero el estilo me vino impuesto. Si en lugar de vivir donde vivo, viviera en otro sitio, pues me habría tocado otro estilo.

"No es que se tenga veinte profesores, ni diez, ni cinco (pues es materialmente imposible además de que se perdería toda identidad y se incumplirían los principales valores del Karate que son la lealtad y fidelidad)..."

Los principales valores del Karate son (o deberían ser) universales, no se tienen por qué dejar de cumplir por tener "veinte profesores", ya que todos ellos deberían compartir esos valores (de hecho, cuantos más ejemplos (profesores), más oportunidades de afianzar todos los conceptos y valores).
La identidad no se pierde por mezclar estilos y profesores, al contrario, la identidad se pierde cuando sólo eres uno más dentro de la manada de tu estilo, un clon, una marioneta que sólo sabe hacer determinados movimientos inflexibles, o una copia de tu profesor, incapaz de pensar por ti mismo. Ahí es donde se pierde la identidad.
La "lealtad" y la "fidelidad" está muy mal entendida... Uno tiene que ser leal y fiel, en todo caso, al KARATE, no al estilo. El estilo sólo es una rama, el Karate es el tronco. Nunca llegarás a la cima del árbol si no subes por las ramas. Nunca llegarás a la cima si te quedas para siempre en una de las ramas. Y también tienes que ser leal y fiel a ti mismo, a tus principios, a lo que tú quieres y a lo que tú buscas.

Si Hironori Ohtsuka hubiera pensado que pertenecía a un determinado estilo, lugar, o profesor, nunca habría llegado a crear el Wado-Ryu, nunca habría dejado a su maestro, Funakoshi, para ir a aprender de Motobu y Mabuni, y ni siquiera habría llegado nunca al Karate, porque se habría quedado en el Ju-jutsu, donde "petenecía". ¿Acaso Ohtsuka, y muchos otros antes que él, no tenían "identidad" y/o faltaron a la "lealtad" y la "fidelidad" por aprender varias artes y con diversos maestros?

Las tres etapas del aprendizaje: Shu-Ha-Ri: "Obedecer" → "Romper" → "Separarse".

Irónico... Hoy se llega a mirar mal y a criticar a algunos practicantes por intentar hacer exactamente lo mismo que hicieron en su día los venerados maestros cuyas fotos están colgadas en las paredes de los que critican.

"No pierdas de vista tu lugar, tu casa..."
"Tu lugar", "tu casa", es la que tú decides que sea, y si en tu caso es el Karate, lo importante es el KARATE, no el estilo.

Aprovecho para volver a recomendar los magníficos comentarios de Charles Goodin sobre los estilos y otras entradas de este blog al respecto.


Víctor López Bondía
shotokankaratedo.es