lunes, 31 de enero de 2011

Un amigo deja el Shotokan

Uno de los jóvenes amigos con quien he podido estar en contacto motivado por nuestro mutuo interés por el Karate, ha decidido abandonar el Shotokan. Espero que no haya sido "por mi culpa", debido a mi "mala influencia" como "azote del Shotokan"... jejeje. Ironías aparte, lo que sigue es parte de lo que nuestro amigo exponía ayer en un foro. Voy a reproducir aquí algunos de sus comentarios, y mis reflexiones al respecto, porque considero que puede resultar también útil e interesante para otros aficionados como nosotros:

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"Seiza" escribió:

« Tras cuatro años y medio de práctica dura y constante de Karate Shotokan, y a las puertas del Shodan, abandono.

El motivo de más peso, es que al quedar con gente - desde amigos muy cercanos a simples conocidos - para realizar sparring con protecciones, hago de todo menos lo que entreno. Mis compañeros de entrenamiento son tan variopintos como practicantes de Krav Maga, Wing Chun, Tai Chi Chuan, Judo y "novicios" de envergadura considerable (sobre todo para mí, que mido 171cm y peso 66 Kg).

Cuando el entreno de lo que es un arte marcial pierde su esencia y se transforma en Kihon-Do, no tiene sentido. Cuando escuchas a tu maestro decir que en defensa personal te olvides de lo que estás aprendiendo y uses cosas sencillas o golpes de kick boxing, algo no empieza a cuadrar. ¿Para qué los Age Ukes milimétricos y ataques con Hikite? ¿No sirve de nada a la hora de la verdad todo lo que te dedicas a perfeccionar durante las clases? Lamentablemente si la práctica más cercana al combate es Kumite de competición o, a lo sumo, una vez cada dos meses algo en plan Kyokushin, algo no anda bien (no lo digo en detrimento del Kyoku, sino precisamente porque se hace poco o nada). Cuando los Bunkais que haces parecen más una coreografía de baile, donde no ves técnica alguna, sino ejercicios de coordinación, donde el criterio de lo correcto y lo incorrecto es la estética (aunque bien acompañada de potencia y velocidad) y no la efectividad, no se está comprendiendo el Kata.

Con el tiempo descubres los enfoques de gente como Iain Abernethy, haces el pedido de sus libros y te los ventilas todos. También descubres por la red a otros practicantes de Karate que llevan con este tipo de inquietudes mucho más tiempo que uno, y que trabajan para revivir el verdadero concepto de Karate Tradicional: aquél que se basa en la defensa personal. Son blogs como el de Juan Beltrán o Víctor López Bondía. Vuelve la esperanza, parece que otro Karate es posible, uno con Bunkais realistas, con ejercicios fundamentales naturales (no el Kihon robótico) y combate "realista" (que no real). Sin embargo, ¿dónde vas a practicar ese Karate? Al parecer, no hay ningún sitio donde se entrene de tal manera... En el mejor de los casos, puedes reunir a tus compañeros de Dojo para practicar de esta manera. El entreno bajo un Sensei se torna ahora totalmente irrelevante, porque precisamente no hay ningún Sensei que enseñe en esta línea, por lo menos en lo que a Shotokan se refiere.

Cuando no hay persona en tu estilo que pueda enseñarte la metodología que deseas y tu confianza no es tan grande como para pretender ser autodidacta sin temor a evolucionar de manera errónea, ¿qué queda? Cuando ves que el Shotokan está tan desvirtuado, que incluso los pretendidos tradicionalistas no se dan cuenta de lo deportivizados que están (y esta es la mayor paradoja del Karate "tradicional" contemporáneo), que sólo queda deporte... es momento de cambio.

El cambio lo hice hace un mes. De momento lo compaginaba, pero definitivamente abandono el Shotokan. No es otro estilo de Karate, porque ya no creo en el Karate, al menos de la forma en que lo he practicado. Tras estudiar incluso el enfoque de defensa personal (esta corriente minoritaria que quiere resucitar el Karate tradicional), no estoy convencido lo suficiente como para practicar otro estilo de Karate que supuestamente siga esta metodología (en el supuesto que hubiera algún gimnasio recóndito...).

...

Soy consciente de que Goju-Ryu, Uechi-Ryu y otros estilos puedan salirse de esta crítica. Sé que sus Kata seguramente son mundos diferentes. Yo hablo desde el Shotokan, o desde el intento de acercarse al enfoque okinawense manteniendo los Katas de Shotokan. »
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Y mis comentarios al respecto son los siguientes:

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Amigo "Seiza",

Como sabes, te entiendo perfectamente, y si el Shotokan, o incluso el Karate en general, ya no te satisface y sientes que no es lo que quieres hacer (o que no puedes hacerlo como te gustaría), y por tanto deseas abandonarlo, tu opción es lógica y coherente, y cuentas con toda mi comprensión y mi apoyo. Como escribí en una de las últimas entradas de mi blog, me merece mucho más respeto una persona que abandona el Karate al no ver sus expectativas cumplidas, que otra que sigue durante años sin reflexión ni expectativa alguna.
El Karate es una posibilidad, como cualquier otra, y no tiene por qué ser tu opción. Sólo porque hayas estado unos años haciendo Shotokan/Karate, eso no significa que tengas que estar ya "condenado" a seguir con ello toda la vida. Cada cual tiene que procurar buscar el método/sistema y la forma de entrenar que le guste y le deje completamente satisfecho, y que le proporcione los medios adecuados para cumplir sus objetivos. No creo que en Karate hayas perdido el tiempo, y seguro que tú tampoco lo crees; pero si ahora ya no te aporta nada, o no lo que tú quieres, o sencillamente sientes que te apetecería más estar haciendo algo distinto, pues no hay problema: a otra cosa. No hay nada malo en dejar algo que ya no te gusta/apetece/satisface/convence, y de hecho, llegado a ese punto, coincido contigo en que "es momento de cambio" y me atrevería a decir que es lo que debes hacer. "Evolucionar o morir"; si crees que ya no evolucionas, o cambias, o ya sabes lo que toca... :-P

Los problemas del Shotokan, o del "Karate" moderno en general, también yo me he esforzado en identificarlos, y los he "denunciado", ya lo sabes. He sido, y soy, muy crítico con esas cosas, y no me sabe mal en absoluto porque creo que es lo que toca, y que con el pensamiento crítico y analítico es como conseguimos llegar a entender lo que estamos haciendo, identificar los problemas, y poder así solucionarlos, lo que sin duda es siempre el objetivo: mejorar. La actitud que tienen muchos de "Mi estilo es lo mejor y punto"/"El Karate es lo mejor y punto" es una postura cerrada y estancada, basada en la ignorancia, que sólo conduce a la desilusión y al desengaño, y que por supuesto no tiene nada que ver con la actitud de aquellos que desarrollaron el Karate.

Esperanza hay, y otro Karate SÍ es posible (yo lo he visto, jeje). Ahora, está claro que por el momento no es tan fácil como ir a cualquier gimnasio 'convencional' y encontrarlo, es decir, que no se encuentra en cualquier sitio donde ponga "Karate" en la puerta.
Yo mismo entreno solo, en mi casa, precisamente por eso: porque no tengo un "dojo" cerca que me ofrezca la posibilidad de hacer exactamente el tipo de Karate que yo quiero y busco. (Uno de mis mejores amigos y compañeros dice que hago "Karate clandestino"... jejeje) No sé si lo que entreno se puede seguir llamando "Shotokan", lo cual no me preocupa lo más mínimo. Yo creo que sí, pero soy consciente de que muchos "Shotokaneros" seguramente pensarían que no, o al menos no lo tendrían muy claro. Por mí perfecto. Yo no pretendo hacer "Shotokan", eso es simplemente el "estilo" en el que empecé "por capricho de la vida", pero por encima de eso, intento hacer KARATE. Entreno para mí mismo, y (afortunadamente) ya no me limita el estilo. Los que quieran seguir aferrados a una "etiqueta" y una supuesta "tradición" que ni siquiera conocen ni entienden, pues allá ellos.

No obstante, veo y creo que estamos ante un proceso de cambio, si bien es cierto que eso requiere su tiempo, además de alguien que lo lleve a cabo.
Estoy convencido de que cada vez más gente va a demandar ese Karate que tú y yo, entre muchos otros, andamos buscando. Porque sencillamente, me parece lo lógico y natural. Al fin y al cabo sólo se trata de mejorar e intentar darle más sentido al Karate que conocemos, y ¿por qué no habríamos de hacerlo? Y más cuando "el cambio" no sólo pasa sino que simplemente consiste en recuperar la verdadera tradición del Karate...
"La prueba del cambio" está en que los practicantes se están empezando a dar cuenta de las cosas, como se puede apreciar en foros, etc., y en que los expertos que propugnan un tipo de Karate más aplicado y funcional (Patrick McCarthy, Harry Cook, Iain Abernethy, Vince Morris, etc.), que no es ni más ni menos que lo que el Karate nunca debería haber dejado de ser, cuentan ya con un gran reconocimiento y aceptación, que cada día es mayor, y están difundiendo ese enfoque por muchos países desde los que se les requiere. Otro ejemplo es que acaba de salir un libro (en inglés), escrito por un instructor japonés (!) de alto grado en Shotokan, Kousaku Yokota, titulado "Mitos del Shotokan - Las Respuestas Prohibidas a los Misterios del Karate Shotokan", en el que se pretende aportar "luz" sometiendo a análisis y crítica todas esas cosas, de las que cada vez más nos damos cuenta, que en Shotokan se dan por sentadas sin que se cuestione si realmente son ciertas/correctas, o no.
Repito que, seguramente será necesario algún tiempo, no se "conquistan imperios" de la noche a la mañana, y las personas somos reacias por naturaleza al cambio y a abandonar nuestra "zona de confort". Pero tampoco demasiado. Creo que "la semilla del cambio" ya está plantada, lo único que hay que hacer es continuar trabajando, y esperar a que germine. Todo tiene su momento y su lugar, y el tiempo lo va poniendo todo en su sitio.

También hay que tener en cuenta que hasta tiempos recientes no era tan fácil darse cuenta de las cosas, porque no había tanta información disponible. La falta de información sumada a la idea de que "lo correcto" es "obedecer al maestro sin rechistar ni cuestionar nada, OSSSS!!!!" no ha contribuido en absoluto. Aquellos que tenían inquietudes, imagino que, o se las tragaban y continuaban, o se marchaban a buscar fuera, porque ciertamente no debía ser fácil encontrar respuestas. Ahora, en cambio, lo tenemos bastante más fácil, porque la información "vuela". Digamos que la teoría más o menos la tenemos (el que se moleste en buscar un poco, la puede encontrar incluso en pijama sin salir de casa), y seguiremos obteniéndola, cada vez más y mejor. "Sólo" falta difundirla y ponerla en práctica, lo cual también se está haciendo, incluso aquí en España. Por ejemplo, el pasado junio tuvimos a Patrick McCarthy en Madrid (curso que fue todo un éxito, aunque a un curso así deberían acudir "TODOS" los karatekas de España, y no sólo los 150 que fuimos, y los otros tantos que se quedaron fuera). Y desde entonces, Koryu Uchinadi España está organizando también pequeños seminarios en Madrid, con mucha frecuencia, para que el que quiera pueda continuar trabajando y formándose en esa línea.
Ahora que sí que tenemos información, ¿por qué deberíamos ignorarla?, ¿es correcto dar la espalda al progreso?, ¿es lógico no querer saber más de lo que sabíamos hace unos años?, ¿qué sentido tiene ignorar o incluso empeñarse en negar las posibilidades de seguir aprendiendo y mejorando?

Lo que pasa es que los profesores tienen que "ponerse las pilas", a no ser que tengan claro que sólo les interesa el Karate deportivo, y en ese caso que se lo dejen también claro a sus alumnos. Los profesores tienen que empezar también a interesarse y aprender estos métodos, para poder incluirlos en su enseñanza, porque de ellos depende el Karate que se hace en los "gimnasios". Aquel que no sabe, difícilmente podrá enseñar, por mucho que quiera. "Me llama mucho la atención" que parece que hay más cinturones marrones que estudian y reflexionan sobre el Karate, que profesores, los cuales en cambio (y generalizando) parece que creen que ya lo saben todo, y ya no se molestan en buscar más. "¿Para qué reciclarse?, ¿para qué seguir buscando? Total, ya llevo muchos años, ya soy un 'Maestro', y para seguir impartiendo 'oi-zuki y mae-geri' hasta que me jubile, me sobra. A estas alturas no me van a venir a enseñar a mí lo que es el Karate, o a decirme qué o cómo tengo que hacer las cosas... la llevan clara". Los que pretendan continuar así, "estupendo"... pronto llegará el día en que cualquier cinturón blanco que se haya molestado en indagar un poco pueda cuestionarles y ponerles en evidencia (y la culpa no será de la 'insolencia' del alumno, que sólo quiere aprender, sino del que no puede enseñar más, y seguramente no esté dispuesto ni a admitirlo). Los profesores tienen una gran responsabilidad con respecto a sus alumnos, y deberían asegurarse (o al menos intentar) estar siempre a la altura de poder enseñar y ayudar a todos sus alumnos, sean cuales sean las características y necesidades de cada uno de ellos, ya que ese es su trabajo. Los profesores son los primeros que deben seguir entrenando y estudiando, sin importar el grado o años de experiencia que lleven a sus espaldas. El que no se responsabiliza de su propia formación, ¿cómo puede pretender responsabilizarse de la de otros? Aquellos que tras muchos años estén ya desilusionados, desencantados, aburridos, estancados... difícilmente podrán guiar ni ser un buen ejemplo para nadie, y flaco favor le hacen a sus alumnos si no les permiten progresar más allá de sus propias limitaciones (las del profesor, claro).


« La "tradición" del Karate tradicional no se encuentra en repetir movimientos exactamente como otros lo han hecho en el pasado, sino en la manera en la que tú mismo te aplicas, hoy, al Karate que practicas. Creo que ya es hora de que todos dejemos de confiar en aquello que otros una vez hicieron, y, con toda debida humildad, admitamos abiertamente que el Karate que nosotros hacemos es 'nuestro' Karate. Por descontado, una vez hacemos eso tenemos que asumir responsabilidad por lo que estamos haciendo. No más excusas como 'Así es como lo hacemos en nuestro estilo' o 'Así es como lo hacemos en nuestra asociación'. Tienes que entender por qué "tú" haces lo que haces, y si no, entonces quizá necesitas entrenar más, y enseñar menos. »

Por otro lado, creo que conviene seguir despejando dudas sobre el Karate en sí.

Actualmente el "Karate" se nos presenta de muchas formas: "arte marcial" (una 'disciplina', 'filosofía', 'forma de vida' de los antiguos guerreros), "defensa personal" (para aprender a defenderse), "deporte" (para la competición), "actividad física" (para mantenerse en forma), "pasatiempos" (para distraerse y disfrutar de una actividad al margen de las obligaciones de la vida diaria), "profesión" (para los profesores), etc., etc. Y parece que todo entra dentro del mismo "pack", que todo eso puede conseguirse a la vez, haciendo lo mismo y con los mismos métodos.

Pues bien, cada cual puede utilizar y hacer del Karate lo que desee, allá él y su séquito. Sin embargo, el Karate se desarrolló originalmente y está pensado para ser un un método COMPLETO para DEFENSA PERSONAL CIVIL. El Karate ES EFECTIVO y TIENE TODO LO NECESARIO... Todo lo necesario para lo que fue diseñado: poder defenderse en un momento dado, uno mismo, a otras personas o a sus pertenencias, utilizando cualquiera de las armas naturales del propio cuerpo, de cualquier manera posible, contra actos habituales de violencia física no provocados.
El Karate no es "militar", no está hecho para la guerra, no está hecho para "luchar", sino para "defenderse en la calle". No hay que empezar a comparar el Karate con los deportes de contacto, porque son cosas distintas, no es lo mismo. El Karate no está hecho para la competición, no está hecho para enfrentarse a otro karateka y ver quién es "mejor", más hábil. Tampoco está hecho para medirse con boxeadores o luchadores profesionales/especializados en cualquier otra disciplina de lucha. En cualquier deporte hay reglas (esa es la definición de "deporte"), en la defensa personal no hay reglas. No estoy hablando de que lo uno sea ni "mejor" ni "peor" que lo otro, sencillamente son cosas distintas. Que no se mezclen los conceptos. Para el que quiera hacer un método de defensa personal, que además le ayude a estar fuerte y sano, el Karate debería representar una muy buena opción. Ahora, el que quiera ser capaz de vencer a un boxeador o a un luchador de MMA (Artes Maciales Mixtas), por ejemplo, seguramente preferiría y debería practicar boxeo o MMA.

« Para exponer lo obvio, un arte marcial va de pelear. Gyakuzuki es una sola técnica que puede utilizarse en una pelea, como cualquier otro golpe de puño. No puedes desarrollar valores marciales reales a través de eventos deportivos, no importa cuánta sinceridad puedas tener. [...] Los boxeadores profesionales tienen una intensidad que le falta a muchos karatekas... eso se entiende, pero el boxeo no es un arte marcial... es un deporte de combate como el combate de competición... [...] En los deportes de combate se trata fundamentalmente de aprender a combatir contra alguien que hace el mismo tipo/abanico de técnicas que tú en un entorno igualado con reglas... la pelea ignora todas esas consideraciones. En realidad puedes crear un enfoque útil de arte marcial practicando todas aquellas cosas prohibidas en el combate competitivo. El combate de puntos tiene demasiadas reglas, y nunca tiene en cuenta que un oponente no jugará según tus reglas... cosas como sacar un cuchillo, etc., etc... Higaonna Sensei lo expresó bien... si tiene reglas, es combate... la pelea no tiene reglas. Por ejemplo si te enfrentas a más de un oponente coge una silla o cualquier otra arma... haz eso en un combate y a ver qué pasa... se considera injusto, o inaceptable, etc., etc. Yo hice eso una vez en una clase de "pelea" cuando me enfrenté con más de un oponente... fui censurado porque me salí de las reglas... no eran mis reglas, y en una pelea lo único que importa es salir con las mínimas lesiones. El ippon-kumite nos permite practicar en un sentido limitado el tipo de técnicas prohibidas en torneos de Karate... ataques a los ojos, ingle, rodillas, inmovilización de articulaciones, etc., etc. Por supuesto hay posibilidad de lesión en el combate de puntos, y hasta ese punto tiene algún valor, pero también hay posibilidad de lesión al levantar pesas, pero eso tampoco es un arte marcial. »
Harry Cook

El Karate era y es un sistema COMPLETO y EFECTIVO de DEFENSA PERSONAL. Si en algún momento deja de serlo, deberíamos preguntarnos si lo que tenemos delante sigue siendo "Karate"...

Tras siglos de evolución y desarrollo, el Karate se aseguró de tener todo lo necesario para poder cumplir su objetivo con eficacia: Técnicas (Kata), Aplicación práctica de las técnicas con compañero (Bunkai); y Capacidad física para poder aplicar las técnicas (Hojo Undo). ¿Qué otra cosa hace falta?... A mí no se me ocurre nada. Lo que hace falta es que no se pierda nada de eso, y en gran parte del "Karate" moderno, como es el caso del Shotokan, se ha perdido el Bunkai y el Hojo Undo. El Karate tradicional no está basado en "Kihon, Kata y Kumite", como muchos creen; está basado en "Kata, Bunkai y Hojo Undo". En Okinawa los 3 estilos principales son Shorin-Ryu, Goju-Ryu y Uechi-Ryu; y todos ellos basan su práctica en "Kata, Bunkai y Hojo Undo". ¿Por qué? Pues porque, aunque sean superficialmente diferentes, tienen los mismos objetivos, los objetivos comunes y globales del Karate, y esencialmente son todos lo mismo (Karate), se basan en lo mismo, y hacen uso de las mismas herramientas. El problema no está en el Karate. El problema está en el enfoque, en que no siempre se está transmitiendo (a veces ni se conocen) todos sus componentes. El problema está en que la mayor parte del Karate actual es "un trípode al que le faltan dos patas"... normal que no se sostenga. Está todo inventado, y el Karate tiene todo lo que necesita. Ahora, hace falta conocerlo y ponerlo en práctica.

El Karate es "como una pistola": Puede ser brutalmente efectivo... si se sabe utilizar. Pero si no sabes cargar y disparar la pistola, seguramente como mucho podrás utilizarla para golpear a alguien en la cabeza, lo cual puede ser efectivo en un momento dado, pero ni de lejos le estarás sacando el máximo partido al arma. No se está aprovechando toda su capacidad al no estar utilizándola de la forma en la que fue diseñada para ser utilizada. Si sabes utilizar la pistola, puedes elegir entre utilizarla o no; si no la sabes utilizar, en el momento de necesidad hay una alta probabilidad de que no te sirva de nada (así que más vale que no confíes en ella).

Un error frecuente es pensar que el Karate es incompleto porque "el Karate sólo son golpes y patadas"... En la defensa personal VALE TODO, y por tanto, en el Karate, también: golpes, desequilibrios, proyecciones, derribos, inmovilizaciones, luxaciones, estrangulaciones, agarres, empujones, pisotones... hay hasta cabezazos, y están en los katas!! ¿Qué más se puede pedir???? Lo que hay que hacer es conseguir reconocer y admitir que contamos con todo eso, conocerlo, y practicarlo.

« Tenemos el Karate, tenemos todo lo que necesitamos, no necesitamos ir a buscar a ningún otro sitio, sólo profundizar en los katas. »

Todos los estilos tienen el potencial de ser un Karate completo y efectivo. Ahora, hay que estar abiertos y dispuestos a enfocarlos de esa manera. Y si hay que introducir algún cambio y/o mejora, pues no debería haber ningún problema, no es ni más ni menos que lo que en su día hicieron los pioneros/fundadores.

Creo que no voy a extenderme más. Como sabéis, para más información sobre todos estos temas contáis con numerosas lecturas y diferentes secciones en mi web, además de otras entradas en este mismo blog.

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Víctor López Bondía

domingo, 19 de diciembre de 2010

Shodan (初段)


Hoy hace 11 años desde que obtuve el Cinturón Negro 1erDan (Shodan), el 19 de diciembre de 1999. ( Por la FEK )

No significó demasiado entonces... y nada significa ahora. Fue el primer dan, y también el último.

¿Por qué me examiné?
Pues sencillamente porque después de 4 años de práctica dedicada, era lo lógico y natural, y sinceramente sentía que tenía el nivel necesario para ser cinturón negro. Además, desde el primer día el Karate había pasado a ser parte importante de mi vida, y no tenía ninguna duda de que lo seguiría siendo, así que, qué menos que obtener el cinturón negro. No había ninguna razón para no examinarse. También me hacía ilusión ser cinturón negro, claro que sí, pero incluso entonces, era ya plenamente consciente de que tan sólo era el grado mínimo, el principio, y de que lo verdaderamente importante era tener el nivel. El examen sólo era un mero trámite, y el color del cinturón algo insignificante (de hecho no dejé de llevar el cinturón marrón hasta marzo, tres meses después del examen, cuando llegó el nuevo cinturón de color negro).

No me he vuelto a examinar desde entonces.

De vez en cuando me preguntaban "¿por qué?", y todavía me lo preguntan a veces, no sin sorpresa, aquellos que, sin conocerme demasiado, descubren que "todavía" soy 1erDan (y lo que me queda!!). Desde su punto de vista, no parece tener demasiada lógica... y yo me pregunto si es obligado examinarse, y si todo el mundo con 'X' años de práctica debería tener, sí o sí, un determinado grado.

Dejar de examinarme no es algo que tuviera planeado desde un principio. Y de hecho recuerdo que "de jovencito" solía hacer planes del tipo: "Si soy 1erDan con 17 años, puedo ser 2ºDan a los 19; 3erDan a los 22; 4ºDan a los 26...". Qué futuro tan prometedor... jajaja!!
Pero resulta que esos planes nunca se llevaron a cabo, y por voluntad propia.

Después de obtener el 1erDan no bajé el ritmo lo más mínimo, por descontado. Todo lo contrario, a lo largo de los años he intentado entrenar cada vez más y mejor. Pero por alguna razón, ya no notaba ningún progreso. Mi sensación era de haberme estancado y de no mejorar lo más mínimo. A veces incluso pensaba que había empeorado, y tenía que consolarme pensando que era imposible, que no podía estar yendo a peor entrenando absolutamente todos los días del año.
En cualquier caso, con esas sensaciones, no tenía demasiado sentido pensar en examinarse de 2ºDan: "¿Cómo me voy a examinar de 2ºDan si no he mejorado nada desde que me examiné de 1erDan?", "¿Por qué debería examinarme si no me veo en el nivel que yo considero debería tener un 2ºDan?". Eso es lo que pensaba tras un par de años desde que me examinara de cinturón negro.

Sabía que en cualquier momento podía examinarme y aprobar, pero poca importancia tenía eso. Siempre me he tomado el Karate bastante en serio, y "aprobar" no tenía sentido para mí. Prefería ser un 1erDan decente que un 2ºDan mediocre, y los defectos que (muy a mi pesar) me podía permitir siendo 1erDan serían menos justificables siendo 2ºDan.

Así, el tiempo pasaba, y yo seguía preocupándome mucho por mi Karate, y muy poco por un hipotético examen de grado que en ningún momento me llegué a plantear seriamente. La cada vez más remota idea de examinarse, únicamente se presentaba de manera ocasional, cuando otros compañeros tenían que examinarse y surgía la aparentemente inevitable pregunta: "¿Y tú para cuándo?". A partir de un determinado momento, la pregunta hasta me pillaba por sorpresa: tenía tan claro que los grados ya no formaban parte de mi Karate, que pensaba que para el resto del mundo era igual de evidente.

Independientemente de mi nivel personal (del que ya dudo que algún día llegue a sentirme satisfecho), después de 4 ó 5 años de 1erDan, y de ver lo poco que significaban los grados, pasaron de ser algo secundario, a algo completamente banal, insignificante, y absolutamente prescindible e innecesario para mí.
Si me examino, "¿voy a saber más Karate?; ¿voy a ser mejor?; ¿va a cambiar en algo mi forma de entrenar?".
Parece evidente que NO, así que, ¿por qué debería hacerlo??

De vez en cuando recibía un poco de "presión bienintencionada" para que me examinara, por parte de un compañero (muy apreciado), pero nunca consiguió convencerme para que lo hiciera con argumentos concluyentes. Y, por suerte o por desgracia, en ciertos aspectos tengo una enorme facilidad natural para ir en contra de la manada, así que hacen falta argumentos bastante buenos para lograr convencerme de algo.

Alguien en su día importante me dijo, medio en broma medio en serio: "si no te examinas, nadie te va a respetar"... Bueno... Yo hago Karate para mí mismo, no buscando el respeto de los demás. De todas formas, espero ser digno de respeto, pero por otras cosas que para mí son mucho más importantes.

Considero que el Karate es un camino hacia uno mismo, y examinarse, o no, es una opción personal. Y como a mí, el tema de los grados "no me convence", pues me parece que participar de ello sería ser incoherente conmigo mismo.

Sé que para muchos mi postura puede resultar difícil de entender. También es difícil para mí tratar de comprender por qué tanta gente que practica "Karate" siguiendo "la ley del mínimo esfuerzo", luego quieren examinarse e incluso aspiran a los grados más altos. A mi "ideal romántico" también le resulta difícil entender por qué aprueban el examen.

No sé si produce algún tipo de satisfacción poder decir "Soy 3erDan" (ó 4º, 5º, 6º ó 7º...). A mí desde luego, ninguna. Por alguna razón incluso evito decir que hago Karate. Es algo, como íntimo mío, que comparto de muy buen gusto con gente afín, pero no con cualquiera que me pregunte "¿haces algún deporte?".
Para mí la satisfacción está simplemente en poder hacer lo que me gusta, en entrenar cada día, en tratar de seguir aprendiendo y mejorando, en mantener la ilusión, no perder de vista los objetivos, no olvidar lo que estás haciendo y aquello que realmente importa: disfrutar del Karate.
Y no necesito diplomas para eso.

Por otro lado, dado que el primer dan (shodan) es el principio, y un karateka debe ser "el eterno aprendiz", mantenerte en ese grado te ayuda a no perder de vista "el espíritu y humildad del principiante" (shoshin o wasurezu), y poder dejar realmente de lado 'cualidades' menos deseables como son el ego, la vanidad, y el orgullo, y a no perder la perspectiva y caer en el error de pensar que ya sabes algo (o puede que incluso todo) sólo por tener un rango más elevado.

No estoy en contra de los grados. Tampoco a favor. Sencillamente, a mí personalmente no me pueden aportar nada en mi práctica.

Los grados son absolutamente innecesarios, y prueba de ello es que ni siquiera existían en el Karate hasta tiempos relativamente recientes, y aquellos que ya practicaban mucho antes de que aparecieran, no los echaban de menos. ¿Qué grado tenía Matsumura, Azato o Itosu?? Ellos, y muchos otros, entrenaron todas sus vidas sin necesidad de tener un grado, ni siquiera un karategi. No había entonces distracción ni elementos externos, ni adornos ni decoración, sólo entrenamiento. Estaba claro qué era el Karate, y por qué y para qué se entrenaba.
Ahora, en cambio, no está muy claro si el Karate es arte marcial, sólo arte, defensa personal, deporte, actividad física, pasatiempos, profesión, negocio, todo ello combinado... Y muchas veces se presta más atención a toda la parafernalia, como son grados, competiciones, karategis, etc., que a lo que constituye la esencia de todo ello: el Karate.

"Bueno, pero que antes no hubiera grados, etc., no significa que esté mal que ahora los haya..." Por supuesto que no, pero porque ahora los haya tampoco significa que sean imprescindibles. También existen las carreras universitarias, por ejemplo, y no todo el mundo tiene porqué sacarse una.

Además, es que los grados sirven para "muy poco" (por no decir nada)... A los organismos que los conceden les aportan beneficios económicos, eso desde luego, pero a los examinandos... Un título universitario está reconocido, avala una formación, y sirve para encontrar un empleo, pero un título de cualquier grado en Karate, no dice nada, ni siquiera dentro del Karate, y menos cuando no sabes bajo qué criterios se ha otorgado, ni si lo ha concedido la Federación Española, la Japonesa, algún maestro de Okinawa, o el "encantador de serpientes" de turno (de los que tantos hay en las artes marciales).
"No, pero los grados de la FEK son 'oficiales'..." Vale, sin embargo, ¿de qué te sirven si te vas a entrenar a otro país o en otro estilo al margen de la FEK???, ¿qué valor tienen si te vas, por ejemplo, a entrenar al honbu dojo de la JKA en Tokyo, o a Okinawa a hacer Goju-Ryu con Higaonna o Uechi-Ryu con Shinjo??? (O a cualquier otro país y con cualquier otro maestro/organización de cualquier estilo)
Los grados no son universales, tu nivel en Karate, que es lo que importa, sí. El nivel es el mismo en España, en Okinawa, o allá donde tengas que ir a demostrar, no cuántos diplomas tienes enmarcados en casa, sino cuánto sabes y qué puedes hacer sobre el tatami.

Yo por mi parte, ahora que, como dice un muy buen amigo mío, hago "Karate clandestino", los grados tienen incluso menos importancia si cabe. Hago Karate para mí mismo, y en mi Karate lo único que importa es: entrenar y estudiar para conseguir habilidad y conocimiento. Eso es lo que quiero para mí, y lo que busco en los demás.

« El sistema de grados es una buena idea... pero se les confiere un valor tan enorme, que si no tienes cuidado, la obtención del grado se convierte en el objetivo, no aprender el Karate. »

Víctor López Bondía

sábado, 18 de diciembre de 2010

Estilos de Karate

Charles Goodin escribió recientemente en su blog unas entradas muy interesantes sobre los estilos de Karate. Estas entradas han sido traducidas de inmediato al castellano por parte de los compañeros de IOGKFMadrid, a los que me gustaría felicitar y agradecer desde aquí por su desinteresado trabajo, en especial a mi amigo Juanlu.

Las entradas en cuestión:


Víctor López Bondía

martes, 14 de diciembre de 2010

La importancia del bunkai

En mi web ya existe una extensa sección sobre "bunkai" (que sigo y seguiré ampliando), y he traducido algún artículo de Patrick McCarthy, Harry Cook, y muchos de Iain Abernethy sobre el tema, así que intentaré no extenderme aquí para explicar lo mismo.

Sin embargo, sí me gustaría seguir compartiendo algunas reflexiones sobre kata y bunkai (aplicación)...

¿Por qué es importante el bunkai?

Debería ser más que evidente: es lo que da sentido al kata, y por tanto, al Karate.

Efectivamente, se podría decir entonces, sin miedo, alto y claro, que el kata sin bunkai (aplicación) no tiene sentido.

El kata sin bunkai es sólo kihon, un conjunto de técnicas encadenadas sin demasiada lógica, que solamente sirve para ejercitar el cuerpo en la técnica básica. Es una secuencia de movimientos, como podría ser cualquier otra, así que, en realidad, se podría descartar el kata y entrenar únicamente kihon... es lo mismo, y el resultado sería el mismo.

El kata sin bunkai puede ser buena gimnasia, pero sólo como ejercicio, el Karate no tiene nada de "especial", ya que no es muy diferente de la danza, el aerobic, o la propia gimnasia. Y la verdad, desde el punto de vista de la mera actividad física, seguramente estas otras actividades serían más recomendables, ya que ofrecen los mismos beneficios para el cuerpo, y menos desventajas, ya que los movimientos son mucho más libres y fluidos, sin estar forzados a ajustarse a la (actualmente rígida) técnica de Karate. Y por cierto, la rigidez y/o falta de fluidez que se aprecia frecuentemente en los katas, entre otras cosas, también se debe al haber apartado el kata de la realidad del combate.

"La gracia" de los katas está, se supone que está, o debería estar, en que los movimientos se supone que tienen significado, un significado directamente vinculado a la defensa personal. Y hago hincapié en "se supone" porque es "evidente" que ese significado se desconoce y está ausente en la mayor parte de la enseñanza y la práctica actual.

¿Es lógico pasarse años y años practicando técnicas sin llegar a saber nunca para qué sirven? No parece tener mucha lógica, no, porque eso significa que el Karate se ha convertido en una "cuestión de fe"... Pues efectivamente, así es: se practican las técnicas, los katas, o bien sin conocer su significado, o bien creyendo que se conoce, pero en cualquier caso, sin probar las técnicas ni preguntarse si verdaderamente se podrían utilizar de esa manera.

La "mente del principiante" a menudo pregunta: "¿esto qué es?", "¿esto para que sirve?", "y entonces, ¿qué harías?", "¿y si... ?", pero pronto se conforma con las respuestas de los que "saben más", se "convierte a la fe", queda "domesticado", es feliz simplemente siguiendo a la manada, y a partir de cierto punto ya no siente la necesidad de preguntar nada...

"Shoshin o wasurezu": ¡Nunca olvides el espíritu del principiante!; "En la mente del principiante hay muchas posibilidades, en la mente del experto, pocas". Un Maestro es sencillamente "el eterno estudiante/alumno", con esa mentalidad, siempre se puede seguir progresando. Si te crees que ya lo sabes, difícilmente tendrás la mente abierta a otras posibilidades. "Muchos habrían podido llegar a la sabiduría si no se hubieran creído ya suficientemente sabios" (Juan Luís Vives).

¿Realmente sirven las técnicas de Karate?, las técnicas del kata, ¿valen para la calle?

Hombre... pues... ¡Claro que sirven!
Y si no sirven, DEBERÍAN!! Al fin y al cabo, para eso, ni más ni menos, fueron concebidas. Si parece que no sirven, es obvio que "algo está fallando".

Pero si no hay bunkai, "análisis", no se conoce el significado; si no se conoce el significado, no se puede practicar la aplicación; y si no se practica la aplicación, no se podrá utilizar la técnica. Así de simple.

El kata NO es suficiente. El kata es lo más importante porque te da las técnicas, y sin técnicas, ni hay aplicación ni hay nada. Pero pasarse la vida practicando las técnicas "al aire" no es suficiente. Es como estar años pronunciando palabras sueltas de otro idioma, sin conocer el significado de lo que estás diciendo, como un loro... Eso no es forma de estudiar ni de aprender un idioma, podrías pasarte 30, 60, 90 años así... jamás podrías llegar a mantener una conversación en ese idioma. Pues en Karate pasa exactamente lo mismo: puedes pasar años como un autómata ejecutando infinitas repeticiones de un kata, pero no podrías utilizar con éxito esas técnicas en una situación real de violencia si surgiera la necesidad, porque no estás preparado para ello, ni siquiera sabes para qué sirven (ni para qué no sirven!) los movimientos que tantas veces has repetido al fino aire.

Cada cual es libre (o debería ser libre) de hacer y buscar el Karate que quiera (o de no buscar nada, claro), pero los profesores tienen una responsabilidad hacia sus alumnos, y aquellos que no puedan o no vean necesario estudiar y enseñar bunkai, deberían al menos dejar claro qué tipo de Karate están enseñando (si es que ellos mismos lo saben). Porque el tipo de "aplicaciones inaplicables", absolutamente irrealistas y fantasiosas, que se están enseñando y "vendiendo" como válidas en muchos ámbitos del Karate actual, podrían poner en serio peligro al (ingenuo) practicante que llegado el momento pudiera verse obligado a intentar utilizarlas de verdad.

"Afortunadamente", todo el mundo parece tener claro que ese tipo de "aplicaciones de cuento de hadas" sólo sirven en entornos "de ficción" absolutamente controlados: gimnasio y exhibiciones (competiciones y exámenes de grado inclusive, por descontado). Sólo "sirven" si te ataca un compañero, desde 2m de distancia, con un "perfecto" oi-zuki o mae-geri, sin intención de dar, y "por supuesto" sabiendo tú lo que te viene...

Muchas personas abandonan la práctica de artes marciales como el Karate al no verlo realista ni efectivo, y en cierto modo, puede que no les falte razón, porque en muchos sectores el Karate está "castrado", y ciertamente no se está enfocando a la defensa personal. La verdad es que me merece más respeto una persona que abandona el Karate porque no ve sus expectativas cumplidas, que una que por el contrario sigue en el mismo aferrándose ciegamente a su "fe", y sin expectativas.

Desde luego, "el arte está para las personas, no las personas para el arte". Podemos hacer del Karate lo que queramos, SÍ, y podemos perfectamente elegir un Karate en el que sencillamente la defensa personal ocupa un lugar de escasa o incluso nula relevancia. No hay absolutamente ningún problema. Pero entonces, admitamos claramente lo que estamos haciendo: gimnasia, deporte, pasatiempos, o lo que sea, y dejemos de confundir, no sólo a los demás sino a nosotros mismos, queriendo utilizar palabras como "tradicional", y haciendo ver que de algún modo estamos siguiendo los pasos de los "maestros del pasado", a los que supuestamente veneramos, pero a cuyas enseñanzas en realidad no hacemos ni caso, porque ni las conocemos realmente.

Es cierto que en la "era moderna del Karate", el bunkai no siempre se ha transmitido junto al kata, como habría sido deseable, pero por suerte, ahora cada vez tenemos más información, además de la capacidad de pensar por nosotros mismos (algo a lo que no deberíamos renunciar). Si se busca, al final se encuentra.

Salir de la "zona de confort" es difícil por definición, pero en mi opinión, más difícil es intentar mantener posturas que no se sostienen sobre conocimiento, argumentos, y lógica. Y por supuesto, tampoco es solución de nada.

Víctor López Bondía

martes, 30 de noviembre de 2010

150.000 visitas


Mi página, shotokankaratedo.es, tiene ya 4 años. Empecé a crearla a finales de 2006, septiembre/octubre, y publiqué la primera versión pocas semanas después, en noviembre.

Desconocida en sus inicios, cuando puse el contador de visitas en 2008, con ya más de un año de existencia, pocos días llegaba a tener 30 visitas. Poco a poco fue creciendo, y el pasado mes de junio de 2010, tras 2 años de contador, se alcanzaron las 100.000 visitas.
Ahora, tan solo 6 meses después, el contador ya marca 150.000, así que, de seguir así, es muy probable que las siguientes 100.000 visitas se consigan en tan solo un año.


Lo habitual en estos momentos es tener alrededor de 300 visitas diarias:


Y la mayoría de los visitantes suelen pertenecer, lógicamente, a las zonas hispanohablantes del globo:


Recientemente he realizado también algunos cambios en el diseño. Pequeños, pero que creo que mejoran un poco más el aspecto de la página.

Estoy contento con el progresivo crecimiento de la página, y creo que ya tiene cierto peso dentro de su ámbito: la información de Karate on-line en castellano.
Espero que siga creciendo y resultando útil e interesante a todos aquellos que cada día llegan hasta ella demostrando un sincero interés en el Karate.

Víctor López Bondía