domingo, 1 de mayo de 2011

Clase con Jean-Pierre Lavorato




Ayer asistí, junto a dos de mis mejores amigos y compañeros de Karate de toda la vida, a una clase de Shotokan con Jean-Pierre Lavorato.
Ya había asistido a varios cursos con este maestro en 2009, y aunque esta vez no he podido realizar el curso completo, disfruté entrenando en la clase del sábado por la tarde.

El Maestro Lavorato conserva excelente técnica y condiciones físicas, lo cual es incluso más destacable si tenemos en cuenta que ya se aproxima a los 70 años de edad. Verle trabajar motiva e inspira, cosa que estoy comprobando es cada vez más difícil de encontrar en los cursos de estos días, en los que los "maestros", no sólo no enseñan sino que tampoco pueden demostrar mucho porque sus avanzadas edades ya no se lo permiten.

Jean-Pierre Lavorato fue alumno de Kase Sensei, y su Shotokan sigue en esa línea. Para mí personalmente, ya hace algún tiempo que el Shotokan no ofrece todas las respuestas, pero por supuesto me sigue gustando, y el Shotokan del Maestro Kase primero, y de Jean-Pierre Lavorato después, me parece uno de los mejores enfoques de Shotokan que se pueden encontrar hoy en día. Como saben aquellos que me conocen y que siguen este blog, soy bastante crítico con el Shotokan (siempre intentando que las críticas sean constructivas y sirvan para mejorar), así que en esta ocasión me alegro de poder hablar más "en positivo" y recomendar a un Maestro de Shotokan, cosa que lamentablemente no suele ser lo habitual, porque la gran mayoría siguen anclados en el rígido sistema establecido por la JKA en los años 1950s.

Una persona acostumbrada al típico Shotokan, lo que se encuentra en un curso con el Maestro Lavorato es un kihon más interesante, utilizando fudo-dachi como posición principal, y estudiando diferentes desplazamientos y formas de cambiar de dirección, buscando ángulos, a diferencia de los típicos y eternos pasos básicos de "alante y atrás".
Otra característica importante es un uso más explícito de ambas manos, es decir, la mano que normalmente se recogería junto al costado al ejecutar una técnica (hikite), en lugar de eso, se coloca directamente en kamae (guardia) preparada para la siguiente técnica. Desde el punto de vista del Shotokan, esto es una mejora, ya que una mano que "no hace nada" pasa a colocarse directamente en una posición mejor preparada para la siguiente técnica, con lo cual se gana tiempo y la secuencia de técnicas de contraataque es más fluida. Sin embargo, también hay que decir que este planteamiento parte de ignorar la verdadera función del hikite, así que desde el punto de vista del Karate (como el arte marcial de defensa personal que la inmensa mayoría pensamos que es, o debería ser) sigue siendo un planteamiento "defectuoso". Al fin y al cabo, una mano en kamae sigue siendo una mano que no está haciendo nada, sólo está preparada, y en el Karate, llamémosle "clásico" (porque "tradicional" conduce a confusión), eso es un lujo que mejor no te permites. Pero repito que desde el punto de vista del Shotokan es una mejora y permite empezar a tomar consciencia del necesario uso explícito de ambas manos.

En el trabajo por parejas (que aquí tiene más peso que en el Shotokan habitual, lo cual es otro punto positivo) se pone en práctica el trabajo desarrollado en el kihon individual, y aparecen los interesantes conceptos de hente (parar y contraatacar con la misma mano), o-waza/ko-waza (técnicas grandes y pequeñas), etc., que aunque el Maestro Lavorato no suele explicarlos tanto como solía hacerlo el Maestro Kase, están ahí y por descontado siguen siendo igual de válidos.
De nuevo, es un Shotokan mejorado, y donde el típico Shotokan se queda en "parada → golpe", este Shotokan es "parada → golpe-golpe-golpe-golpe...", en el que el contraataque es una sucesión de técnicas sin tregua hasta asegurar que se acaba con el adversario. (En este punto se me ocurre que debería considerarse el "uso práctico del hikite", ya que un adversario no se quedará esperando la lluvia de golpes).
Desde el punto del vista del Karate "original", el problema es que sigue siendo un sistema basado casi exclusivamente en paradas y golpes, pero sobre todo que los ataques son embestidas con perfectas técnicas de Karate desde distancia larga, que independientemente de lo fuertes que sean, no se corresponden con el tipo de ataques de violencia real para los cuales las técnicas de Karate fueron diseñadas originalmente.
Entonces, como ejercicio de Shotokan o Karate moderno, este tipo de trabajo por parejas me parece bastante adecuado, y permite trabajar aspectos que también son importantes y necesarios, pero no hay que confundir ejercicios de kumite de Karate con defensa personal: en la calle nunca te atacará nadie con un gyaku-zuki perfectamente rectilíneo, desde dos metros de distancia, y desplazando en tsugi-ashi; y las paradas limpias y con un solo brazo que parece que funcionan tan bien contra los (conocidos) ataques de Karate de un compañero, es más que probable que no funcionen "del todo bien" en el mundo real.

En esta ocasión no he tenido la oportunidad de asistir a una clase de kata y bunkai, pero sí la tuve en cursos anteriores, así que creo que puedo hacerme una idea de cómo es ese trabajo. Lamentablemente, el kata no recibe toda la atención que sería necesaria, ni se entiende correctamente, pero esto es un rasgo común en todo el Karate moderno... En este sentido, conviene seguir buscando...

En definitiva, Jean-Pierre Lavorato hace buen Shotokan, así que creo que a todo aquel a quien le guste el Shotokan, le gustaría asistir a sus cursos. Como he comentado recientemente, yo estoy ya casi "retirado" de los cursos de Shotokan, porque estoy harto de cursos que no aportan absolutamente nada y que ni siquiera son buenas clases de Karate, pero es muy probable que siga asistiendo a los cursos de Jean-Pierre Lavorato siempre que pueda, porque aunque lógicamente ese trabajo ya no resulta tan novedoso una vez estás familiarizado con él, sencillamente me gusta y quiero que siga formando parte de mi Karate particular. Además, afortunadamente lo traen a Valencia, con lo cual me resulta muy cómodo un curso que puedo hacer al lado de casa.


Víctor López Bondía
shotokankaratedo.es

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Victor, de nuevo un saludo desde Méjico. Yo no he tenido la oportunidad de practicar nunca con ningún "gran" maestro del karate (moderno, por descontado) sin embargo creo que algo interesante puedo retirar de la entrada que has escrito. Después de varios años de ausencia -viajé 5 años al extranjero- tuve la oportunidad de regresar a mi antiguo dojo en el mes de noviembre. ¡Oh sorpresa! mi escuela pasó en esos años de la JKA a la Shotokan Ryu Kase Ha. Sin mayor importancia para mí, fui comprobando poco a poco (sobre todo después de haber conocido tu blog y otros trabajos en la web que van por el mismo estilo)que no es ni de lejos, una gran mejora. Me explico:
Ciertamente he encontrado puntos favorables: el uso de los diferentes tipos de distancia, el hente wasa, las katas ura y go... y ya. Creo que desde que están ahí, las cosas se han vuelto aún más rígidas, y en ocasiones, absurdas. No entiendo el que las katas tengan que ser "así" y no de otro modo "porque el examinador/juez no lo aceptará"; ni me parece bien el hecho de trabajar sobremanera en parejas con golpes, todos, perfectos de karate; me parece absurdo bajar aún más las posiciones, conviertiéndolas en proezas dignas de un gimnasta olímpico, sólo porque "ahora el fudo dachi se bajó para diferenciarlo de sanchin dachi..."; y el colmo de los colmos, me parece ridícula la noción del bunkai hoyo la "obra maestra del estilo kase" que "se diferencia del bunkai normal en que el hoyo termina al oponente, y no solamente aplica la técnica...". Qué ¿la idea del karate no es terminar con el oponente? En fin, no hay clase de la que no salga con alguna decepción, sin embargo, como todos tenemos nuestro orgullo, creo que aguantaré hasta el examen de cinta negra, que es en agosto, y después, ¡ciao! a seguir solo, en autodidacta (o en karateka clandestino, como dirías tú)apoyándome del hojo undo para fortalecer mi cuerpo y regresar a las posiciones más elevadas, a un bunkai que de veras aplique la técnica sin pseudo protocolos tontos, a dejar de lado el kihon y dedicarme a la kata...en fin, a hacer karate.
Un saludo.

Javier Suarez dijo...

Qué tristeza que algunos seudopracticantes piensen que su "gran práctica" de-portiva de algunos pocos años supere la experiencia, dedicación y educacióno de varias décadas. El sofisma del alumno aventajado y arrogante que infla su ego por algunas medallas o trofeos empolvados sin siquiera tener el suficiente criterio para hacer o interpretar un simple dachi. Pero es mejor andar solo y sin maestro que estar de mala gana en un dojo de karate-do.