sábado, 19 de diciembre de 2009

Historia de los katas

Acabo de publicar mi traducción de un artículo de Joe Swift titulado "Raíces del Shotokan: Los 15 katas originales de Funakoshi", en el que se puede comprobar, no sin algo de frustración, la poca información que existe sobre la historia y orígenes de los katas que practicamos. Hay que aceptarlo, lamentablemente, incluso consultando las fuentes en japonés, datos fiables, muy pocos, y preguntas sin resolver, todas, o casi todas. La historia de los katas es oscura, muy oscura.

Es curioso, la "pregunta estrella" que el tribunal suele formular a los aspirantes en la fase teórica de los exámenes de grado para 3ºs, 4ºs y 5ºs danes suele ser algo así como: "¿Puede hablarnos un poco del kata voluntario que presenta?"... No entiendo muy bien por qué tanto hincapié en esa pregunta casi obligada, al aspirante no le resultará fácil "lucirse" respondiendo a eso. Podrá decir el significado del nombre y las típicas tres o cuatro cosas sobre el kata que todos hemos leído, donde más de la mitad de las cuales son especulaciones que no pueden ser corroboradas... de momento.
En mi opinión, sería mucho más interesante que preguntaran algo como: "¿cuál cree usted que es la función del kata en el Karate?", es decir, "¿cuál es el sentido del kata?, ¿para qué sirve?"...

Conocemos poco de su historia, pero afortunadamente los tenemos a ellos, los katas, tesoros del pasado que han llegado hasta nosotros. Pero, ¿para qué sirven?, ¿para qué los practicamos?, ¿qué uso les estamos dando?...

2 comentarios:

Juan Beltrán dijo...

Personalmente no estoy muy de acuerdo en algunas de las afirmaciones que hace Swift en su artículo, pero eso es otra historia.

Hace tiempo comprendí que ni tenía los recursos necesarios ni las ganas para comprobar cada detalle de la historia de nuestro arte marcial.

Todo son especulaciones, historias orales, leyendas, elucubraciones. No hay casi nada que esté claro. Me pregunto cuántas de estas "leyendas" serán ciertas. Por ejemplo, el naúfrago que enseñó a Matsumura. Sinceramente no me creo que el guardaespaldas del rey se encargase de apresar a un simple naúfrago que esta robando comida. Me parece de lo más rocambolesco. Como si alguien quisiera darle un halo de leyenda a una historia mucho más sencilla.

Sobre lo que comentas de los exámenes, lo siento, pero poco practicantes de la RFEK podrían responder claramente a esas preguntas.

Afortunadamente, tenemos los katas, reductos del pasado pero que bien analizados son válidos en los tiempos actuales.

¿Qué tenemos que hacer nosotros? La respuesta es simple y compleja a la vez. Hacer que nuestros katas funcionen. Trabajar de forma natural y con cabeza, y buscar que lo que hagamos sea efectivo frente a un adversario.

Víctor López Bondía dijo...

Nuestra idea del Karate va en la misma línea Juan, ya sabes, estoy muy de acuerdo con lo que comentas, como de costumbre.

Yo también, a los detalles sobre la historia del Karate y sobre todo de los katas, presto atención en su justa medida, y más si son anteriores al siglo XX, por lo que tú dices, es interesante conocer las leyendas, pero no tenemos los recursos ni la forma de saber hasta qué punto pueden ser ciertas o no todas esas historias.

Como ejemplo, ni siquiera hace falta irse a katas muy antiguos, hasta los mismos Pinan/Heian, que podríamos considerar katas bastante "modernos" (se supone que acaban de cumplir 100 años) tampoco está muy claro cómo surgieron (lectura). Está más o menos claro que fueron creados por Itosu a principios del siglo XX, pero dado que Itosu era el maestro más importante de la época, tuvo muchos alumnos que fueron a su vez importantes maestros, y que estamos hablando de una época reciente, no debería haber tantas dudas, deberíamos tener muchos más detalles fidedignos.

Sobre los "practicantes RFEK" respondiendo a "ese tipo de preguntas", está claro, la gran mayoría no podrían dar respuestas claras, lo decía intentando invitar a la reflexión...
Sería interesante escuchar las hipotéticas respuestas a la pregunta "¿para qué sirve el kata?"...

Efectivamente, los katas correctamente analizados son válidos e imprescindibles, pero tal y como se practican en el Karate moderno, son justo lo contrario, y se podrían abandonar y no pasaría absolutamente nada, ya que para el kumite moderno el kata no aporta nada, y si sólo se practica como rutina gimnástica y por la forma y la técnica, se puede sustituir el kata por el kihon. En el Karate moderno, en realidad, el kata no es necesario, es sólo una "forma exótica de kihon".
El valor del kata está, y siempre ha estado, en lo que dice Juan: EN HACERLO FUNCIONAR.